El escape suena muy fuerte
Si el escape empezó a sonar mucho más fuerte de lo normal, casi siempre es porque el silenciador se perforó por dentro o se partió una unión del tubo. El gas está saliendo por un hueco antes de llegar a la colita.
Cómo suena exactamente
Si suena más fuerte cuando aceleras y se calma al soltar, apunta a una fuga en algún punto del sistema: al subir la presión, el gas se escapa con más volumen por donde está el hueco.
Si el ruido es parejo y ronco todo el tiempo, lo más probable es que el silenciador esté vencido por dentro. Los deflectores internos se corroen y dejan de cumplir su función, aunque por fuera la pieza se vea entera.
Si además del ruido oyes un siseo o un soplido seco, la fuga está cerca del motor, en el bajante o en la empacadura del múltiple.
Qué lo causa
La causa más común es la corrosión desde adentro. Al enfriarse el escape se forma condensación, y esa agua se queda en la parte baja del sistema atacando el metal. Por eso los carros que hacen recorridos cortos y frecuentes dañan el silenciador antes que los que salen a carretera.
La segunda causa son los golpes: un hueco o un reductor de velocidad tomado de frente puede fisurar una unión o partir un soporte, y a partir de ahí el sistema empieza a trabajar suelto.
Cómo lo revisamos
Subimos el carro al elevador y encendemos el motor para ubicar exactamente por dónde se está escapando el gas. Es un paso que no se puede saltar: muchas veces el ruido se percibe en un punto y la fuga está en otro.
Con la fuga localizada te decimos si el material aguanta soldadura o si el tramo ya está poroso y hay que cambiarlo. Te lo mostramos con el tubo a la vista.
Cuánto cuesta arreglarlo
Depende del alcance. Puede ser desde soldar una unión hasta cambiar silenciador, intermedio y soportes. Los silenciadores arrancan en $70, para carros de 4, 6 y 8 cilindros.
Por eso el carro se sube al puente elevador: es la única forma de saber con certeza qué hay que hacerle. Escríbenos y coordinamos la revisión.
¿Puedo seguir manejando así?
Sí, puedes movilizarte, pero no conviene dejarlo. La perforación crece con el tiempo y lo que hoy es una soldadura puede convertirse en el cambio de todo un tramo. Además, si la fuga está adelante, los gases pueden terminar entrando a la cabina.
Consultar por el ruido